miércoles, 31 de diciembre de 2008

¿Feliz año nuevo?

Es curioso como nos pasamos la vida deseándonos cosas buenas los unos a los otros. Al despertarnos: buenos días, si alguien estornuda: salud, cuando empieza un nuevo año: que seas feliz. No está en nuestro poder, obviamente, garantizarle a nadie que su día será bueno, que no se enfermará, que el año que recibe con entusiasmo le deparará felicidad, pero cumplimos con verbalizar nuestra educada esperanza de que así sea.

El 2009 se vislumbra en realidad como un año complicado. Probablemente la crisis financiera seguirá golpeando, el conflicto entre Palestina e Israel no se solucionará, seguirán muriendo miles de niños en Africa, el calentamiento global nos afectará a todos. De la política interna mejor ni hablar. Para las cosas importantes estamos en manos de unos pocos que fácilmente pueden llevar a millones a la debacle.

Eso sí, para el día a día, y desde nuestra cancha de ciudadanos comunes y corrientes, hay cosas que todos podemos hacer y que pueden significar algo más que los buenos deseos y las fórmulas corteses: Mantengamos el buen humor, la paciencia, la tolerancia, el buen trato entre vecinos. Olvidemos el claxon, los insultos en la calle, las actitudes agresivas por las puras. ¿Qué nos cuesta recoger un papel si lo vemos botado en la calle?

domingo, 21 de diciembre de 2008

Lo que me gusta y lo que no me gusta de la Navidad

Como es evidente por el título, tengo sentimientos ambivalentes con respecto a la Navidad.
Detesto el alboroto, el tráfico, el consumismo compulsivo, los regalos por compromiso, las lucecitas y los adornos que han inundado la ciudad, en una extraña competencia por ver quien pone más papanoeles, renos, arbolitos, nacimientos y hombres de nieve. La gente agitada, nerviosa, estresada y gastando más de lo que tiene.
Me encantan las reuniones familiares y de amigos, la comida, el panetón, el insípido pavo, las frutas secas, las tradiciones que mantenemos religiosamente cada año. Me gusta la cara de los más chiquitos cuando abren sus regalos. Me ilusiona pensar en Paulina y en lo que vamos a divertirnos cuando incorporemos a nuestros juegos de los miércoles por la tarde la ropita nueva de su muñeca Fefa, los mueblecitos de cocina donde prepararemos el té y los bloques del nuevo rompecabezas.