miércoles, 31 de diciembre de 2008

¿Feliz año nuevo?

Es curioso como nos pasamos la vida deseándonos cosas buenas los unos a los otros. Al despertarnos: buenos días, si alguien estornuda: salud, cuando empieza un nuevo año: que seas feliz. No está en nuestro poder, obviamente, garantizarle a nadie que su día será bueno, que no se enfermará, que el año que recibe con entusiasmo le deparará felicidad, pero cumplimos con verbalizar nuestra educada esperanza de que así sea.

El 2009 se vislumbra en realidad como un año complicado. Probablemente la crisis financiera seguirá golpeando, el conflicto entre Palestina e Israel no se solucionará, seguirán muriendo miles de niños en Africa, el calentamiento global nos afectará a todos. De la política interna mejor ni hablar. Para las cosas importantes estamos en manos de unos pocos que fácilmente pueden llevar a millones a la debacle.

Eso sí, para el día a día, y desde nuestra cancha de ciudadanos comunes y corrientes, hay cosas que todos podemos hacer y que pueden significar algo más que los buenos deseos y las fórmulas corteses: Mantengamos el buen humor, la paciencia, la tolerancia, el buen trato entre vecinos. Olvidemos el claxon, los insultos en la calle, las actitudes agresivas por las puras. ¿Qué nos cuesta recoger un papel si lo vemos botado en la calle?

6 comentarios:

Unknown dijo...

Tienes razón gatita, es muchísimo lo que podemos hacer como ciudadanos de a pie.(aunque lo hagamos en auto).Recoger los papeles en la calle está bien, pero estaría mejor no tirarlos nunca,si nos respetamos a nosotros mismos puede nacer el respeto por los demás.La viveza criolla debe dejar de reinar. Seamos solidarios!!Ayudémonos unos a otros,y ojalá así el año 2009 sea mejor.

Gatita Carlota dijo...

Gracias por el comentario.
Y claro, mucho mejor es no tirar los papeles, pero como les digo a mis alumnos: seguramente tú no los tiraste, pero si ya están ahí y los estás viendo ¿podrías ayudarme a recogerlos?

Anónimo dijo...

Sao Paulo, Brasil
26 de enero de 2009

Querida Marisol:
He leído tu blog con mucho interés y me ha encantado lo que cuentas en un castellano muy bien escrito. Bueno, sigo extrañando a mi querido Perú, y principalmente a mi familia, amigas de la Prom San Silvestre, y amigos. La vida acá en Sao Paulo es bien diferente porque la ciudad no para nunca. Tenemos 24 horas de TODO...Lo que quieras. Pero hay que cuidarse en todo momento de las personas que hay veces quieren abusar de nuestra paciencia y tolerancia. Como sabes, el verano está siendo muy lluvioso e impide que salgamos sin paraguas...Un artículo poco conocido en Lima...Aunque mi mamá ya usa cuando llueve en Lima. He visto que el tráfico no cambia, las personas son agresivas manejando y no veo una disciplina en las calles como la veo acá en Sao Paulo. Pero me siento bien en el caos de Lima lo que supongo la hace una ciudad más atractiva. Mis vecinos son muy buenos conmigo y me ayudan en todo. Parece que vivo en un sitio donde ya he vivido antes porque me siento muy bien. He logrado, a Dios gracias, abrir mi pequeña empresa de traducciones y uso portugués, español e inglés en mi trabajo. Lo único triste de mi vida es que Horace no me acompaña desde 1999 que murió de cáncer. Pero la vida continúa y Dios me da mucha fuerza para seguir adelante...He conocido a muy pocas personas que tienen tu paciencia y tolerancia y ese poder que tienes de transmitir serenidad a las personas. Keep it up! Besitos y apenas pueda volveré a hacer comentarios en tu blog. Que tengas un próspero 2009. Besitos, Fabiola

Anónimo dijo...

Me parece interesante la anonimidad de un pseudonimo y pienso que nosotras que conocemos a La Gatita Carlota desde que tiene 5 (o eran 6?) anos debemos jugar el juego de que no se descubra su verdadera identidad en un espacio virtual abierto a la entera humanidad. Guardemos entonces el secreto aquellas que conocemos no solamente el nombre de pila de la Gatita sino tambien muchas otras cosas (buenas por supuesto). Me encantan los misterios.
Purple Hat

Anónimo dijo...

Quizas tendria que habere dicho el anonimato de un pseudonimo?? La anonimidad suena medio ingles no?

Gatita Carlota dijo...

El anonimato, en efecto. El mismo desde que tenía cinco años y me las arreglaba para pasar bien caleta, ¿no, amiguitas?
Muchas gracias por la generosidad y el cariño de sus comentarios.