Ayer vi a Alan García en la tele despotricando contra "los falsos profetas"que, según él, engañan al pueblo con el cuento de la defensa del medio ambiente y son los enemigos jurados de la inversión extranjera que traerá muchos puestos de trabajo y progreso al Perú. Fue en Piura, donde las comunidades campesinas y los alcaldes regionales están cuestionando a la poderosa minera Majaz, la misma que no ha tenido otro remedio que admitir que ha sido descuidada en el pasado en su trato con las comunidades y en su manejo del riesgo ambiental en sus operaciones. La semana pasada, el presidente llamó perros a los que se atrevieron a cuestionar el rol que jugó Julio Favre al poner a disposición del ejército su fundo en Huaral. En nombre del combate contra la subversión, se realizaron en dicho lugar acciones que han sido consideradas atentatorias a los derechos humanos.
Que se calme, mejor, el presidente y que se preocupe un poco más por defender los recursos naturales y el medio ambiente. También que se concentre en el recojo de escombros y la reconstrucción de la zona afectada por el terremoto del 15 de agosto ( ya son más de 40 días y si te vas, por ejemplo, a Sunampe, te da ganas de llorar de ver cómo sigue todo ahí y la gente está viviendo en condiciones deplorables).
Fui la semana pasada con un grupo grande de gente del colegio en el que trabajo a construir unas aulas provisionales para que los niños de uno de los colegios de Sunampe pudieran volver a clases. Cuando estábamos en eso, llegó una comitiva "oficial"con una señorita del canal de televisión del estado que decía venir por encargo del presidente y que había coordinado con el alcalde para poner en valor la losa deportiva de la municipalidad y crear un ambiente bonito para los niños de la zona, con biblioteca, ludoteca, casita de muñecas y que afirmaba haber coordinado con el IPD para que donaran pelotas y sogas para los arcos.
El alcalde entró en confusión al verse cuestionado, ya que era la misma losa en la que había autorizado la construcción de las aulas provisionales. La señorita se desplazaba rodeada de su seguridad y empezó a preguntar que quién había dado el permiso para esa obra. En un momento dijo, entiendo, todos queremos ayudar, pero tiene que hacerse coordinadamente. ¿Coordinadamente? ¿Así de la misma manera coordinada como no se han recogido los escombros, ni se ha empezado la reconstrucción, ni se han construido las aulas provisionales para que los niños vuelvan ya a la escuela? La verdad que parecía un chiste de mal gusto verla tan arregladita y compuesta, tan sabionda y tan desubicada. ¿Biblioteca y ludoteca cuando no tienes casa, ni colegio, ni trabajo, ni comida y el estado, para variar, no responde?
Y no se vale el cuento de los gobiernos locales son los responsables y son ellos los que deben llevar la voz cantante en la atención a la emergencia. En Sunampe, por ejemplo, donde más del 50 % de la ciudad está en escombros. ¿Qué puede hacer el alcalde? ¿Administrar la miseria?
No se entiende por qué no sale, digamos, el ejército, a recoger los escombros, limpiar la ciudad.
El alcalde debería recibir el apoyo y los medios del gobierno central y organizar a la población, involucrándola en un plan concertado y racional.
Yo creo que el presidente debe dejar de pelear con los que defienden el medio ambiente, los derechos humanos, la dignidad de las personas y concentrar sus esfuerzos en liderar el trabajo urgente y necesario para el verdadero progreso que todos anhelamos.
domingo, 7 de octubre de 2007
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